Ver ampliadoRuben Dario ClivioConsultar por esta obra
Navegante
Al observar el brillo de su mirada, no se podía afirmar con certeza si estaba en la tierra o en el cielo. Hoy, después de haber pasado por eventos tristes y haber aprendido a disfrutar y sufrir, sentimos nuestros cuerpos como arcas iluminadas, navegando suavemente uno en el otro en los vastos océanos de la creación.