1 / 3Ver ampliadoRoto
- Técnica
- Mixta: carbonilla, lápiz sanguina, lápiz tiza blanco, tiza pastel
- Medidas
- 120x80cm
En esta obra, Mariano Kuroski profundiza en su exploración del retrato realista, utilizando el claroscuro como herramienta principal para modelar los volúmenes y evocar emociones complejas. En este retrato masculino, de gran formato, la composición se sostine sobre una impecable tecnica de dibujo, donde las líneas orgánicas y los matices creados por el juego de luces y sombras generan una atmosfera cargada de melancolia y vulnerabilidad. Existe una narrativa implícita, un pasado marcado por el sufrimiento o la resistencia, abierto a la interpretación del espectador. Lejos de trasmitir desesperanza, la obra propone una reflexión sobre la fortaleza que se puede encontrar en la vulnerabilidad, destacando la belleza que emerge de lo imperfecto. Kuroski, una vez mas, demuestra su capacidad para conectar con el espectador a traves de la materialidad y el lenguaje visual, creando una obra profundamente introspectiva.